Grabación de y tratamiento de la voz para locución

En el artículo de hoy quería hablaros desde mi experiencia personal sobre la grabación y tratamiento de la voz cuando se trata de una locución. Desde luego existen muchas teorías acerca de la grabación de voces en función del uso que le vayamos a dar y también muchas dudas sobre niveles de grabación ecualización o compresión.

Cada maestrillo tiene su librillo, este refrán es aplicable a muchos aspectos en la vida y por eso hoy quiero compartir con vosotros cual es el proceso que yo sigo para realizar una locución desde el inicio de la grabación hasta que entrego el archivo de audio final al cliente.

Para mí lo mas importante es como vamos a registrar la voz de base. Lo primero y fundamental, realizar siempre la grabación en un espacio acusticamente acondicionado para obtener un sonido seco. Grabar en una habitación con paredes de yeso, no es una opción. Jamás conseguirás un buen sonido de origen y no te librarás de ecos o del rebote natural del sonido cuando éste no es absorbido por nada.

En mi caso, en el espacio donde grabo he colocado paneles acusticos absorventes. Tenemos que partir de la base de que, una onda sonora es energía y la energía no puede crearse ni destruirse, así que tenemos que transformarla.

Cuando se colocan paneles acústicos lo que se consigue es que la energía producida por esa onda incida sobre la superficie del panel y éste absorba una parte y la otra parte la transmita a un segundo panel, que volverá a absorber una parte y transmitirla a un tercer panel y así sucesivamente hasta que el sonido que escuchamos como un eco acabe por difuminarse.

Antes de empezar a grabar cuidado con los niveles. El nivel de entrada que yo utilizo se acerca siempre a 0db, ese sería el punto óptimo que nos ofrezca una mejor relación señal-ruido, intentar sobrepasar ese nivel no es recomendable por el riesgo de distorsión en algunos puntos concretos de la locución donde la presión vocal es mayor.

Una vez he grabado la locución y antes de realizar cualquier tipo de procesado, la reviso y compruebo que no haya ningún pico de saturación.

El siguiente paso que realizo sería eliminar el ruido de fondo no deseado, ojo con este aspecto. Hay compañeros de profesión que utilizan reductores de ruido digitales que en algunas aplicaciones de sonido pueden aparecer como restauradores.

Yo no hago uso nunca de estos elementos para eliminar el ruido dado que lo único que hacen es eliminar algunas frecuencias que restan totalmente brillo a la voz y hacen que ésta adopte un sonido metalizado.

Para eliminar el ruido de una forma mas efectiva sin que exista una  pérdida de calidad perceptible utilizo una puerta de ruido (noise gate) que bien configurada ofrece unos resultados extraordinarios.

La finalidad de una puerta de ruido es silenciar las señales de audio con menor volumen, como es el caso del ruido. Con una puerta de ruido podemos decidir que porción de señal de audio queremos que permanezca y que parte de señal de audio queremos que sea eliminada.

Veamos un ejemplo de un archivo de voz sin procesar y otro al que le he aplicado una puerta de ruido.

Voz sin procesar



Voz al que le he aplicado una puerta de ruido



Hasta aquí hemos conseguido que nuestra locución esté limpia y preparada para seguir siendo procesada.

¿Cuál es el siguiente paso? La ecualización. Ecualizar no es mas que alterar el estado de algunas frecuencias, como pueden ser los sonidos graves, medios o agudos, es un proceso que debe hacerse siempre durante la edición, jamás durante la grabación, ésta hay que realizarla siempre en plano.

En algunas ocasiones notaremos que la presión de graves es excesiva en la voz o que las sibilancias son muy pronunciadas y resultan molestas, con el ecualizador podemos corregir estos problemas y atenuar en gran medida aquellas frecuencias afectadas.

Abusar del ecualizador como herramienta para modificar la voz no es aconsejable, no debemos tratar de conseguir que nuestra voz suene muy grave si la fuente de origen, es decir, nuestra propia voz no lo es. No conseguiríamos un resultado natural, bien equilibrado y óptimo. Se trata de mejorar el sonido de nuestra voz, no de forzarla a un estado que no es el suyo.

Cada voz es diferente y hay que realizar las modificaciones que consideremos oportunas en función de las características de nuestra propia voz. En mi caso particular, suelo atenuar de forma sutil los graves y alterar muy poco los agudos con el fin de obtener un mayor equilibrio entre la presión que ejerzo cuando grabo ante un micrófono y el grado de nitidez que persigo en algunos pasajes mis grabaciones y de acuerdo a mi propio patrón vocal.

Este sería un ejemplo de mi voz grabada sin ecualizar y posteriormente ecualizada.



Voz ecualizada mínimamente en frecuencias graves y agudas

El último proceso que implemento en la voz es la compresión. Comprimir no es mas que reducir la diferencia que existe entre los sonidos mas fuertes y los mas suaves, aunque sacrificando el rango dinámico de una onda sonora.

Por eso es muy importante saber como aplicar una compresión correcta para realzar de forma adecuada una locución y para eso se hace imprescindible conocer una serie de parámetros; threshold (umbral), ratio, attack (ataque), release (liberación) y knee (rodilla).

Te aconsejo que busques un buen tutorial para saber como aplicar los valores de cada uno de estos parámetros con el fin de sacarle el máximo provecho a tu voz. No se aplican los mismos parámetros para una locución publicitaria que para realizar la locución de un vídeo, por eso es importante que aprendas a manejarlos a fondo.

Aquí puedes escuchar el resultado después de realizar la compresión para un proyecto de vídeo.


Al final, lo importante es que experimentes con tu propia voz, nadie mejor que tú conoce los matices que ésta tiene, aquellos rasgos que puedes hacer brillar o atenuar para dotarla de un mayor cuerpo.










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